“Fluxus en Malpartida ya no es sólo vanguardia sino que es tradición”

Mañana se estrena en la Cineteca de Matadero Madrid la película “Malpartida, Fluxus Village“, un documental que trata de analizar cómo Malpartida de Cáceres se convirtió en el primer pueblo fluxus con la llegada de Wolf Vostell. El artista alemán no sólo se estableció allí para trabajar sino que convirtió Malpartida en un hervidero de arte contemporáneo al que acudían importantes artistas del movimiento fluxus, que actualmente siguen presentes en la colección Fluxus cedida por Gino di Maggio al Museo Vostell Malpartida.

“Malpartida Fluxus Village” nos acerca al movimiento fluxus y a la figura de Vostell desde una perspectiva no contaminada por la historia del arte. La directora de la película, la extremeña María Pérez, lejos de querer entrar a valorar la calidad artística de Fluxus, se acerca al movimiento y a su relación con Malpartida desde la perspectiva de una “etnógrafa exploradora”.

Podéis saber sobre la película en esta entrevista.

¿Cómo surgió la idea de hacer una película sobre Vostell y el mundo fluxus en Malpartida?

Me he declarado siempre admiradora de Vostell y de los artistas del movimiento Fluxus. Como cineasta me interesa su propuesta de libertad formal, de entender el arte como un juego y sobro todo me encanta que no se toman demasiado en serio a sí mismos.

Yo me he criado muy cerca de Malpartida y desde muy pequeña acudía a las actividades del Museo Vostell. Tenía muy integrado el paisaje de Los Barruecos y las obras de los artistas Fluxus y lo vivía todo con absoluta naturalidad. Más tarde, cuando cumplí 18 años y me marché a estudiar a Madrid y comencé a viajar fuera de España fue cuando me di cuenta del valor de la hazaña de Vostell en Malpartida.

Algunos años más tarde empecé a estudiar dirección de cine en la Ecam, donde además de rodar nuestros primeros cortos teníamos también que desarrollar un proyecto de largometraje, ahí fue cuando algo en mi cabeza hizo clac y pensé: Mi primera película será Malpartida.

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¿Por qué crees que Vostell eligió Malpartida y no otro lugar?

Esa es una buena pregunta. Digamos que “lo que ocurrió” fue lo siguiente: Vostell viajaba mucho a Extremadura desde su matrimonio con Mercedes en 1958 y un día quedó fascinado por un paisaje rocoso cercano a Trujillo. Le acompañaba en este viaje el pintor extremeño Juan José Narbón y enseguida le propuso viajar a su pueblo: Malpartida, donde podría ver las formaciones rocosas más bellas de la región.
Y así fue. Juntos partieron hacia Los Barruecos y Vostell declaró inmediatamente aquel paisaje como una obra de arte. Poco tiempo después empiezan las conversaciones con el alcalde de Malpartida de Cáceres para crear el Museo Vostell.

Sí, creo que eso es lo que ocurrió… pero si miramos este hecho con más profundidad podemos hallar algunas de las claves de Vostell.
Por un lado el artista alemán redimensiona su trabajo e introduce claves de mayor intensidad en su obra gracias a los malpartideños y al inigualable paisaje en el que establecerá su Museo. Y allí, como es sabido, las noches son bellísimas y los miles de sonidos de la naturaleza componen una sinfonía Fluxus.

Por otro ladoVostell crea en Malpartida una mitología personal como ya lo hicieron Dalí en Figueras o César Manrique en Lanzarote… pero él lo hace no es su lugar de origen (Leverkusen, Alemania) sino en el de su mujer. La mujer. El amor. No podemos olvidar que Mercedes Vostell es extremeña (aunque no Malpartideña sino de Ceclavín).

Desde una perspectiva menos poética también hay que decir que la vida en Extremadura era realmente barata para Vostell y mayor su capacidad de producción. Juan José Lancho Moreno, el alcalde de Malpartida en la primera etapa de Vostell en Malpartida, fue también determinante al entusiasmarse desde el principio con el proyecto de la pareja.

¿Cómo era la relación entre Vostell y los artistas fluxus que visitaban Malpartida con los habitantes del pueblo?

Este es uno de los temas que más me interesaba explorar en la película, tanto en le rodaje como en la búsqueda de materiales de archivo que dieran cuenta de los encuentros entre Vostell y los paisanos ya mucho antes de que yo hubiese nacido.

Vostell tenía una personalidad impresionante y era también un encantador de serpientes. Enseguida supo atraerse la simpatía de muchos malpartideños y además consiguió integrarles en su proyecto de Museo exponiendo, al mismo nivel que las obras de sus colegas de Fluxus, las herramientas de trabajo de los artesanos o las comidas populares de los habitantes de la zona.

Es innegable que la llegada de Vostell a Malpartida provocó un desconcierto porque allí nadie había asimilado ni siquiera las primeras vanguardias… pero la curiosidad y apertura de espíritu de los malpartideños les convirtió en particulares performers de muchas acciones artísticas; por no hablar de todos los artesanos y operarios que trabajaron y trabajan para Vostell y el Museo.

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Diecisiete años después de la muerte de Vostell, ¿Sigue siendo Malpartida un fluxus village?

Esta es una de las preguntas importantes, una de esas preguntas que yo debía hacerme para poder enfrentarme a la película.

La respuesta la encoentré invocando a algunos de los artistas pioneros de Fluxus para que vinieran a Malaprtida después de tantos años y pusieran de nuevo la maquinaria en funcionamiento. Así, en sus encuentros con Mercedes, con los trabajadores del Museo y los paisanos del pueblo…, en su puesta en escena de algunos de los conciertos más emblemáticos de Fluxus percibimos que Fluxus en Malpartida no es sólo vanguardia sino que ya es tradición. Y si Vostell creo allí una mitología personal, los malpartideños han elaborado también su propio mito del judío alemán que vino al pueblo atrayendo a aquellos extranjeros del arte=vida vida=arte.

Malpartida será ya siempre Pueblo Fluxus y dentro de algo menos de cinco mil años se abrirá el cofre hormigonado de Los Barruecos que contiene los pensamientos de los malpartideños depositados en la plaza del pueblo en el año 1978 (El muerto que tiene sed, Wolf Vostell).

¿Cómo está estructurada la película? ¿Hay algún hilo conductor?

Podríamos decir que tiene dos partes bastante diferentes entre sí pero que se unen en el centro.

En la primera un narrador alemán nos guía por una Extremadura aislada y rural a la que llegó un artista alemán para fundar un Museo. El tono de esta primera mitad es casi etnográfico y abunda el material de archivo de los años 70 y 80, cuando Vostell estaba vivo y en plena faena.

En la escena que nos lleva hasta la segunda parte de la película vemos a Vostell y Mercedes rodeados de amigos extranjeros y locales en el comedor de su casa malpartideña en la víspera del cincuenta cumpleaños de Vostell que se celebrará con un gran concierto Fluxus al día siguiente en el patio del aún incipiente Museo Vostell.

Aquí la película se vuelve contemporánea y abandona el off y el material de archivo para registrar esas mismas celebraciones treinta años más tarde, en el que hubiera sido el 80 cumpleaños de Wolf Vostell y al que asisten, además de todos los amigos extremeños, los artistas Fluxus Philip Corner, Willem De Ridder y Ben Patterson para llevar a cabo el concierto Fluxus.

¿Cuánto tiempo te ha llevado realizarla?

Muchísimo tiempo. Empecé a documentarme en 2007 y a preparar un primer guión. Ha sido un proceso muy lento en todos los sentidos. Era un tema enorme y complejo y me llevó mucho tiempo encontrar un camino que transitar. Tuve suerte y encontré a mis productores, Andrea y Juan Gautier, poco después de terminar mis estudios en la ECAM y con ellos las cosas se iban concretando. La búsqueda de financiación fue sin duda el escollo más grande y hasta que no recibimos la Ayuda del Gobierno de Extremadura en 2012 no pudimos arrancar. La postproducción llevo casi un año pues contábamos con muchísimos materiales de archivo de diversas naturalezas así como las casi 100 horas que habíamos rodado nosotros…

¿Qué destacarías del rodaje?

Diría que el rodaje se parecía bastante a un happening. Vivíamos en el albergue del pueblo de Malpartida (el alcalde nos lo había prestado) y pasábamos todo el tiempo en el pueblo o en el Museo conviviendo con los malpartideños, los empleados del museo, los artistas, los turistas… y formábamos parte de ese ecosistema tan particular.

Quizás los momentos más especiales los vivimos cuando llegaron al pueblo los tres artistas del movimiento Fluxus (Philip Corner, Ben Patterson y Willem de Ridder). Esos tipos tienen más de ochenta años pero están totalmente conectados con la vida y verles en acción nos cambió de un modo u otro a todo el equipo. Una noche quisimos tener un detalle con ellos y les invitamos a cenar a nuestro albergue. Estuvimos hasta altas horas celebrando uno de los conciertos Fluxus más bizarro de la historia y parte de lo que allí pasó fue filmado y forma parte del montaje final de la película.

Después de indagar en los archivos de Vostell, ¿qué performance o happenning destacarías de entre los realizados con la participación de los habitantes de Malpartida?

Pues de entre todos (hay muchas y muy buenas) destacaría el encofrado y hormigonado del Opel de Wolf Vostell en Los Barruecos en 1976 por distintos motivos: Es un fin de viaje (Vostell empotra literalmente su coche en la roca y se queda en Malpartida) y el inicio de un viaje en el tiempo para los Malpartideños que colaboraron o que asistieron (en masa) a la creación de la primera obra del Museo Vostell Malpartida: VOAEX (Viaje de Hormigón por la alta Extremadura, Wolf Vostell 1976).

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En la película cuentas con Ben Patterson, Willem de Ridder y Phillip Corner, ¿qué aporta cada uno de ellos?

Menudo trío. Son mis Hermanos Marx y aportan mucho humor y profundidad a la película.

Willem es el arlequín, el niño curioso y juguetón que se negó a entrar en el mercado del arte ya desde los años sesenta. Nunca le ha preocupado el dinero y es el mejor contador de historias que jamás he conocido.

Philip es el ARTISTA, ha evolucionado en todos estos años hacia una filosofía más zen y ya no comulga en eso de destruir los museos y acabar con el arte… En cierto modo creo que es el más parecido a Vostell y cree en el destino y la importancia de los artistas y encontrar su lugar en la historia del arte.

Ben es el humilde trabajador, el hombre silencioso y reservado que apenas se hace notar pero que deslumbra en todas sus intervenciones artísticas. Todos querríamos que Ben fuese nuestro abuelo.

¿A qué otros artistas fluxus te habría gustado entrevistar?

Bueno en realidad me gustaría conocerles a todos: Alison Knowles, Ben Vautier, ¡Yoko Ono!… pero tuve la suerte de compartir con Philip, Ben y Willem momentos inolvidables y no lo cambiaría por nada.

¿Estás satisfecha con la acogida que está teniendo en los diferentes festivales?

La película se estrenó hace sólo unos meses en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y a partir de ahí empezó rápido a moverse por otros festivales en España: Documentamadrid, Alcances (donde consiguió el Premio del Público), ABYCINE, ALCINE o Cinespagna Toulouse…

Mis sensaciones han sido muy buenas, creo que la película gusta mucho al público y sorprende allá donde va. Las críticas que hasta ahora hemos recibo han sido bastante elogiosas pero pienso que la película gusta más al público que a los entendidos del cine o del arte contemporáneo porque también hay un ataque para ellos en la película.

Ahora por fin la película se estrena en salas primero en Madrid pero muy pronto en Extremadura y otras muchas regiones y esperamos que muchas personas se acerquen a verla.

¿Es necesario saber qué es fluxus o entender el arte contemporáneo para disfrutar de la película?

En absoluto.

¿Crees que la película va a sorprender más o dentro de Extremadura? ¿Crees que dentro de Extremadura es lo bastante conocido el legado fluxus y la figura de Vostell?

Pues no tengo ni idea y tengo mucha curiosidad por descubrirlo. La película llegará a las salas extremeñas a principios de 2016 y estoy deseando saber qué piensan los malpartideños. De todos modos creo que es una película muy universal que engancha con cualquier espectador independientemente de su lugar de origen… pero tal vez llame más la atención fuera de España por lo exótica que resulta la propuesta Vanguardia-Tradición.

¿Qué obra fluxus del Museo Vostell recomendarías?

¿Por qué el juicio entre Jesús y Pilatos duró sólo cinco minutos? De Wolf Vostell

PASES DE MALPARTIDA FLUXUS VILLAGE EN CINETECA – MADRID

-Viernes 27 de Noviembre. 20h SALA AZCONA. Con coloquio.
-Sábado 28 de Noviembre. 20:30h SALA AZCONA.
-Domingo 29 de Noviembre. 20:30h SALA AZCONA.

-Viernes 11 de Diciembre. 20:30h SALA BORAU.
-Sábado 12 de Diciembre. 18:00h SALA BORAU.
-Domingo 13 de Diciembre. 20h SALA BORAU

Val del Omar, el cinemista sin fin

Acercarse a la figura de Val del Omar es apasionante. Aunque sobre él, su trabajo y sus invenciones se ha escrito mucho lo cierto es que todavía queda mucho por escribir y descubrir. La exposición “Val del Omar: la mecamística del cine” que se inauguró el pasado 23 de septiembre en LABoral Centro de Arte y Creación Industrial después de haber itinerado por el MEIAC de Badajoz o el CGAC de Santiago de Compostela, trata de rendir justicia a su obra y dar a conocer (por qué no decirlo así) al “gran público” su personal manera de entender el mundo del cine, una manera que se aproximaba más a la alquimia, a la investigación y a la invención más que a lo que entendemos por realización pura y dura. Por eso, él prefería hacerse llamar cinemista en vez de cineasta y acuñó un concepto sobre el que gira toda su trayectoria y también esta exposición: la “mecamística”, un término que surge de la unión de las palabras mecánica + mística y él mismo acuñó para referirse a su relación con las máquinas y la tecnología.

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La exposición está integrada por fondos del Museo Reina Sofía, donados o depositados por la familia de Val del Omar en el año 2011, tras la exposición “Desbordamiento de Val del Omar” que itineró por el Centro José Guerrero de Granada, el Museo Reina Sofía, el Palau de la Virreina de Barcelona o el CAAM de Las Palmas. El compromiso del Reina Sofía con el legado de Val del Omar se tradujo, no sólo en la digitalización de buena parte de su producción fílmica, sino en el compromiso por el acercamiento de su obra al público.

Poco tiempo después de la presentación a los medios, Cristina Cámara, comisaria de la exposición y conservadora de cine y vídeo del Reina Sofía, y Gonzalo Saénz de Buruaga, del Archivo Val del Omar, respondían a las preguntas lanzadas por los usuarios de twitter bajo el hashtag #LABentrevista. Revisando el storify, me gustaría destacar esta pregunta de Laura Cano (@via_di_uscita) y la respuesta de la comisaria de la exposición.

Captura Val del Omar 1

Durante la visita guiada tras la rueda de prensa, Cristina Cámara destacó que la selección de materiales y su distribución se hizo pensando en el “público general”, entendiendo que éste está integrado por diversos públicos con niveles de conocimientos e intereses diferentes. Su interés como comisaria era lograr que la exposición resultara atractiva incluso a personas sin conocimientos de lenguaje cinematográfico o sin un acercamiento previo a la figura de Val del Omar, y creo que lo ha conseguido a la perfección.

Lo que más llamó mi atención al visitar la exposición en la Sala de Proyectos de LABoral fue que es una exposición asequible y amable, tanto por su tamaño como por la selección de obras, fotografías, documentos o equipos incluidos. Cada paso por cada una de las vitrinas o por las proyecciones supone un nuevo descubrimiento que te hace querer indagar más en su figura, especialmente cuando consigues contextualizar todo en su época y te das cuenta de que Val del Omar fue, sin duda, un visionario y un adelantado a su tiempo.

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Si Val del Omar hubiera conocido la era del iPad no sólo lo habría utilizado sino que posiblemente lo habría modificado y mejorado para adaptarlo a sus intereses y necesidades y a su visión del cine. Porque, cuando todavía no se había generalizado el sistema estéreo, Val del Omar patentó en 1944 un sistema de sonido diafónico capaz de reproducir audio a través de dos fuentes de sonido (una detrás de la pantalla y otra al final de la sala) que utilizó en su obra “Aguaespejo granadino”, creada como una “sinfonía audiovisual”. Pero Val del Omar siempre fue más allá, en su intención de hacer del cine un “arte total”, como una experiencia que abarcara todos los sentidos.

Mi principal curiosidad era descubrir cómo fue capaz de desarrollar el cine en relieve y lo que él denominó como tactilvisión, una invención técnica que pone en práctica en su obra “Fuego en Castilla (TactilVisión del páramo del espanto)”, realizada entre 1958 y 1960 con imágenes rodadas en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid y en la Capilla de los Benavente en Medina de Rioseco. Gracias a un sistema de proyección de luz pulsada sobre las imágenes consigue destacar de una manera increíble el relieve y la textura matérica de los objetos y las superficies.

Todo esto, sin embargo, parece quedarse pequeño (quizás, porque empiezas a entenderlo mejor) cuando al final de la muestra, en una sala independiente, entras en una recreación de lo que fue su estudio y lugar de trabajo: el Laboratorio PLAT (picto lumínica audio tactil), un taller de “experimentación y vida” en el que Val del Omar trabajó hasta su muerte en accidente de tráfico en julio de 1982. En el PLAT, Val del Omar acumulaba sus cámaras de cine y vídeo, una copiadora cine Debrie y una mesa de montaje, proyectores de Súper 8, proyectores de diapositivas y adiscopios, lentes, filtros y uno de los primeros láser que se comercializaron en España.

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Muchos de estos materiales procedían de los laboratorios de las muchas instituciones y empresas en las que trabajó y con las que colaboró. Otros, fueron modificados o creados por el propio Val del Omar. Entre estos últimos, destaca la “Truca”, una mesa de trucajes en la que, gracias a una pantalla de retroproyección, proyectaba imágenes fijas que alteraba haciendo pasar el haz de luz a través de diferentes filtros y cristales pintados a mano. Las imágenes resultantes eran fotografiadas o grabadas reflejando interesantes efectos de luz, color, imágenes dobles o alteradas y creando obras audiovisuales imposibles e inacabadas, acordes a su manera de entender el proceso creativo.

Y es que, igual que Val del Omar cerraba sus películas con un “Sin Fin”, esta exposición forma una parte de un “bucle sin fin” para recuperar su obra, que se inició en el año 2001 con la exposición “Val del Omar y las misiones pedagógicas” y que tuvo otro de sus hitos en la exposición “Galaxia VdO”, que, con el patrocinio del Instituto Cervantes, itineró por diversos centros culturales de Estados Unidos, Europa y Norte de África.

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Podéis visitar la exposición “Val del Omar: la mecamística del cine” hasta el próximo 10 de enero de 2016.

Entrevista a Julio Rey

Julio Rey presentó su obra pictórica en sociedad el año pasado, cuando todavía pocos sabían que pintaba en el garaje de su casa y escuchando heavy metal. Sobre todo, los domingos, cuando su trabajo en el periódico El Mundo le deja más tiempo libre. Pero Julio Rey llevaba ya buena parte de su vida pintando y también destruyendo parte de la obra con la que no quedaba satisfecho. Es la mitad de Gallego & Rey y seguro que le conoces por las viñetas sobre temas de actualidad que publica desde 1980 en la prensa española. Si te gustan sus viñetas, puedes ver el making of que sube casi a diario a su cuenta de twitter. En septiembre presentará una nueva exposición en León y luego presentará su nuevo proyecto, Mitomanías, en Madrid y en Gijón, con retratos, entre otros, de Steve Jobs y Obama.

JULIO REY

Julio Rey, foto de su perfil de Twitter

La mayoría de la gente te conoce por tu faceta como humorista gráfico, pero ¿cómo es el Julio Rey pintor?

Libre. En el proceso creativo del periódico observo unas normas básicas autoimpuestas como la desnaturalización ideológica, no me gusta que mis viñetas sean acusadas de sectarias, el tratamiento periodístico objetivo de la noticia: la viñeta de Gallego & Rey está inscrita en el ámbito de la sección de opinión de un periódico y por lo tanto, según mi criterio, tiene la obligación y el privilegio de contar y opinar sobre las noticias con su propio lenguaje, contamos la noticia de la mejor manera que sabemos hacerlo: dibujando. Como pintor libero los impulsos que se me han quedado en el tintero.

Cuando presentaste tu primera exposición el año pasado pocos conocían tu faceta como pintor, ¿cómo fue la acogida?

Superó positivamente todas mis expectativas. Bien es verdad que mis compañeros de la prensa fueron enormemente generosos: tuve buenas críticas hasta en cabeceras de la competencia a la mía, El Mundo.

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Llevas pintando casi media vida, ¿por qué has tardado tanto en mostrar tu obra?

Efectivamente. Y destruyéndola, con gran disgusto de mi esposa. No hay nada más frustrante que ver diariamente una obra propia que no satisface. Llevaba años experimentando con el expresionismo abstracto, pero no llegaba a ninguna parte. Reconocerme en Basquiat me liberó y mi tapón se descorchó con estruendo, fue teúrgico. Pero es asumir el hecho de que “sé dibujar” lo que me lleva a la figuración y eclosionar mi universo.

4. ¿Qué diferencias (técnicas, conceptuales…) existen en tu nueva etapa con respecto al trabajo anterior?

Los accidentes de la geografía de mis tableros forman una parte muy importante de mi obra, nada iguala la expresividad de las vetas naturales. Lo que más me libera de mi Jeckyll periodístico, aunque las tipografías son maravillosamente inevitables, son los impulsos inconscientes del action painting: raspaduras, goteos…

¿Algún día veremos en una exposición trabajos de esa etapa anterior?

Espero que el interés por mi pintura crezca lo suficiente para que alguien se anime a realizar tareas arqueológicas.

Tus artistas de cabecera son Velázquez, Rubens y Van Dyck, ¿qué destacarías de cada uno de ellos?

Y PICASSO, sobre todo Picasso. Su sabiduría técnica, el aplomo de su trazo… La elegancia de Van Dyck es mi debilidad. Pablo Picasso dijo “yo no busco, encuentro” sinceramente, yo también estoy aprendiendo a encontrar.

¿Cómo te han influido otros artistas como Basquiat o Pollock?

Son las vetas que de mis tableros. Admiro y utilizo de una manera reverencial también a Antoni Tàpies y cada vez le descubro más en mis influencias y en las de Barceló, por cierto.

Lo que pretendes en tu obra es “llegar a lo más hondo del retrato” y has retratado a algunos de los artistas que influyen en tu obra y también al rey Juan Carlos. ¿Por qué te interesa tanto el retrato?

Supone un gran reto técnico en el que, con cada retrato que realizo, se fragua un poco más mi estilo como pintor. Y pintar la mirada: en los brillos de la pupila está la vida y su milagro.

El rey emérito tiene un retrato difícil y su caricatura tampoco fue fácil (aunque nada comparada con la de Doña Letizia con tanta cirugía) necesito modelos y no escojo los fáciles. A Pollock y Basquiat por pura admiración. En mi próximo proyecto que he titulado “Mitomanías” todo van a ser retratos, desde Steve Jobs hasta Barack Obama: mitos

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Foto: Galería El arte de lo imposible

En una de las obras que presentaste en News pintaste a Twitter, ¿qué te parece como herramienta de comunicación?

Soy un tuitero (@reydibujante) muy activo, escogiendo escrupulosamente a quien seguir, es extraordinario, internet en general se ha convertido en un instrumento de trabajo utilísimo, para mi es la imprenta Gutenberg del siglo XXI. En mi pieza, “The bird”, el icono de Twitter tiene una parte orgánica, así pude pintarle el ojo y los brillos vitales de su pupila, un ente con vida propia.

Eres un asiduo visitante del Museo del Prado, ¿qué obras son tus imprescindibles?

Intentare alejarme de los tópicos. El Cristo muerto de Antonello de Messina; Santo Domingo de Silos de Bermejo; El bufón don Diego de Acedo “el Primo” de Velázquez; María de Medici de Rubens; el autorretrato de Van Dyck con Sir Endymion Porter; Los retratos preparatorios para La familia de Carlos IV de Goya…

¿Qué otros museos recomendarías?

Tengo debilidad por los Smithsonian de Washington, D.C. y su colección de expresionismo abstracto americano, claro.

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Tienes prevista alguna nueva exposición?

En septiembre inauguro en León y luego presentar “Mitomanías” en Madrid y después llevarla a Gijón con mi galería oficial, El Arte de lo Imposible.

Mercadillo LABshop, una manera diferente de crear comunidad

Quizás porque vivimos en una sociedad marcada por las apariencias y la imagen, parece que las cifras de visitantes a museos, a veces tan infladas, han sido relegadas por el número de seguidores en las diferentes redes sociales. Parece que ya, en el ámbito de la cultura y los museos, hemos encontrado la solución al reto de crear comunidades en nuestro entorno más inmediato a través de la influencia social, el engagement, Instagram y los hashtags. Se siguen midiendo los resultados de forma cuantitativa y no cualitativa. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Hace muy pocos días, leíamos la noticia de que los museos de Barcelona reciben tres visitantes de otros países por cada visitante local y, en el caso del Museo Picasso, la proporción de visitantes de Cataluña es de dos por cada cien. La descontextualización es absoluta, pero desgraciadamente no es algo que ocurra sólo en Barcelona. Es un problema que afecta a un buen porcentaje de museos españoles. Y teniendo en cuenta el buen trabajo en web y redes sociales desarrollado por el Museo Picasso de Barcelona, parece que nada tiene que ver con el uso de estas herramientas.

Según se refleja en el artículo 6 del Código de Deontología del ICOM para los museos, estos “deben crear condiciones propicias para obtener el apoyo de las comunidades (…), reconocer sus aportaciones y fomentar una relación armónica entre ellas y el personal del museo”. Es evidente que los medios sociales contribuyen a crear estas condiciones, pero es necesario desarrollar iniciativas en el propio espacio del museo e incluso sacando a la institución y su colección a la calle o a los objetos cotidianos, para salir al encuentro de su público más próximo. Aunque forma parte de la estrategia de comunicación publicitaria, son interesantes algunas campañas como “Ven a darnos vida”, desarrollada por el Museo Nacional de Escultura de Valladolid y dirigida fundamentalmente al público local, y otras desarrolladas desde el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Campaña "Ven a darnos vida"

Campaña “Ven a darnos vida”

Algo que me gusta de LABoral es que con frecuencia, algunas de sus exposiciones se prolongan por las calles del centro de Gijón. Esto ocurrió con la muestra “Llega un grito a través del cielo”, por ejemplo, en la que el artista James Bridle instaló la sombra de un dron militar MQ1 Predator muy cerca del puerto deportivo de la ciudad. Esto junto a su marcado interés por las propuestas basadas en las nuevas tecnologías hacen que LABoral no sea un centro de arte al uso, pero hay más. Su filosofía se acerca a lo que Nina Simon define como “institución participativa“: un lugar en el que los visitantes pueden crear, compartir, y conectar con otros. El fabLab Asturias, Laboratorio de Fabricación de LABoral, así como los campamentos de robótica para niños, entre otras actividades, son buena prueba del interés de LABoral por ser una institución participativa, algo que se manifiesta también en su apoyo a la producción local. En España existen muy pocos espacios con vocación claramente internacional en los que tengan cabida las propuestas de artistas locales, especialmente en materia de videoarte, sin que resulte forzado.

Tampoco suele ser habitual que convivan lo que entendemos como “alta cultura” con la cultura popular y objetos creados, diseñados y autoproducidos por diseñadores locales, yendo más allá del típico merchandising. Una buena prueba de ello es el Mercadillo LABshop que se celebra en LABoral desde el año 2008 con tres convocatorias anuales. Este mercadillo va más allá de la simple venta de objetos. Es una manera diferente y fresca de crear comunidad en torno al centro y sus propuestas a través de la creatividad. Pero también es una ocasión excepcional para dar a conocer las propuestas que se hacen desde el propio centro, especialmente las desarrolladas gracias a las diferentes residencias de producción.

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Durante el pasado fin de semana, se celebró una nueva edición de este mercadillo, que, como viene siendo habitual, toma en el verano un formato similar al de la romería, con la participación de más de cincuenta diseñadores de la región que presentaron propuestas de diferentes tipos: desde moda hasta jabones naturales, muebles, joyas o ilustraciones. Los asistentes también pudieron disfrutar de actividades como la Acción Sonora desarrollada por María Castellanos y Alberto Valverde, ganadores de la última convocatoria Next Things 2015 de LABoral con su proyecto Environment Dress, junto a Coco Moya e Iván Cebrián, ganadores del Premio LABJoven_Los Bragales con su proyecto Menhir, o de la presentación de la instalación sonora Algo fluorescente, desarrollada por Roc Jiménez de Cisneros en el LABoratorio del Sonido de LABoral.

La próxima convocatoria de este mercadillo será en diciembre. Mientras tanto, podéis seguir todas las novedades en la webhttp://mercadillolabshop.net/blog/ y conocer un poco mejor a todos los participantes.

Dragones

No sé si es algo que sólo pasa en Extremadura o es algo generalizado pero cuando llega el verano (a no ser que sea año electoral) la prensa empieza a interesarte un poquito más de lo normal en la cultura y en concreto por el arte contemporáneo. Así descubrí hace dos veranos el trabajo de Fati Rubio, una jovencísima artista cacereña que por entonces estaba a la mitad de sus estudios de Bellas Artes en Salamanca. Acompañaba la entrevista una fotografía de Fati junto a uno de sus autorretratos, una pintura. Después de esa entrevista, Fati siguió sus estudios y poco a poco fue abandonando la pintura y especializándose en grabado, la técnica que centra su exposición “Dragones” y también su Trabajo Fin de Grado que ha presentado en la Facultad hace muy pocos días.

Desde que abrimos la sede de Lemon y Coco, Fati se convirtió en una habitual de las exposiciones. Venía a visitarnos cada vez que venía a pasar unos días a Cáceres y a veces se quedaba horas. Nos decía que eso formaba parte de su aprendizaje y a mí, personalmente, no para de sorprenderme. Es una esponja. Escucha con atención cualquier comentario, por absurdo que pueda parecer, y responde cosas sorprendentes que quizás a ti nunca se te hubieran pasado por la cabeza.

“Dragones” es su primera exposición y ha tardado casi un año en materializarse. Después de varios intentos por hacer la selección de obras, basándonos en diferentes criterios técnicos, temáticos o estéticos, Fati lo tuvo claro:

No creo que tenga que inventarme un  proyecto que no sea mi autorretrato. Puesto que todo lo que hago, o parte o son interpretación es de ese “yo” que tenemos todos, y todos nos disponemos a encontrar, cada uno de la forma que quiera. (…) Realmente creo que no existe un ” yo” definido y cerrado, sino un “yo” flexible, cambiante y algo descontrolado por segundos, por el más mínimo motivo externo.

“Dragones” es una exposición sobre en la que todas las obras están impregnadas por la “obsesión identitaria” de la artista, basándose en las teorías sobre esta materia del filósofo Clement Rosset en su libro “Lejos de mí. Estudio sobre la identidad“. La frase de Rosset “Más allá de la ceguera en la que se encuentra el individuo con respecto a sí mismo, la naturaleza de la irresistible e irrazonable ceguera que lo anima a vivir” explica por qué en algunas obras de la exposición y, en general en toda su producción, aparecen grafismos tapando los ojos. A esto habría que añadir el poema Corazón de Elena Medel que ha inspirado el título de la exposición:

“De puntillas bajaré al sótano del mundo, donde las niñas remedan su torso hueco con los juguetes que encuentran por la calle. Si te acercas a mi pecho, un dragón blandito te quemará los ojos, fabricando con tus pupilas una brújula que me pierda en el pasillo hasta tu cuarto”.

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Junto a estas influencias, una de las obras presentes en la exposición parte de un aforismo de Kafka: “Una jaula fue en busca de un pájaro”. Esta obra, además, fue seleccionada en el Certamen de Artes Plásticas de Salamanca y estuvo expuesta en el DA2.

Fati Rubio

Todas las obras de “Dragones” tienen como nexo común la anatomía femenina y el autorretrato, pero han sido realizadas empleando técnicas gráficas diferentes: serigrafía tradicional y digital, grabado a punta seca, o la transferencia electrográfica. Muchas de ellas parten de fotografías propias de interpretaciones de obras de la fotógrafa Mira Nedyalcova.

Si queréis ver la exposición, podéis hacerlo hasta el próximo 21 de julio.

Razones para la educación artística

A lo largo de los últimos días he leído mucho sobre la educación artística y sobre cómo su inclusión en el contexto educativo (formal y no formal) puede tener efectos muy beneficiosos para la sociedad. A pesar de que es un tema que siempre me ha interesado bastante, nunca había tenido ocasión de profundizar demasiado y reconozco que ante cada artículo e informe que iba asomándose a la pantalla de mi ordenador más crecía mi preocupación ante la escasa presencia que las enseñanzas artísticas tienen en nuestro país y es que, con la nueva reforma educativa, estas materias pasarán a ser optativas, porque “distraen de las demás asignaturas”.

El fomento de la educación artística es defendido por la UNESCO a través de programas desarrollados en colaboración con el sector educativo y que parten de la base de que la creatividad es un elemento medular en la naturaleza del ser humano y una característica esencial de su intelecto y sus emociones. La inteligencia afectiva o emocional, según estos programas, es fundamental para que cada persona pueda estructurar y construir su propio criterio al mismo tiempo que contribuye a fomentar el civismo. El programa de Educación Artística y Creatividad de la UNESCO se redactó siguiendo los principios del informe “La educación encierra un tesoro” (1996), que hacía un llamamiento para reforzar el sistema educativo prestando atención a la creatividad y la educación artística, en la que se incluyen artes plásticas, artes visuales, artes escénicas, danza, música y literatura.

Kaori Iwai, en su artículo “La contribución de la educación artística en la vida de los niños”, analiza diferentes experiencias realizadas en diferentes regiones del mundo, cuyos resultados demuestran que las enseñanzas artísticas favorecen un aprendizaje experimental y basado en el descubrimiento. Además, afirma que “cuando las artes se relacionan adecuadamente con otras asignaturas, los alumnos comprenden y asimilan más conocimientos acerca de los temas en cuestión” y que las enseñanzas artísticas contribuyen al desarrollo:

  • estético, porque mejoran la apreciación de las artes en los niños

  • socioemocional, porque mejoran la autoestima y la autoaceptación y estimulan las actitudes positivas como la motivación

  • sociocultural, porque favorecen las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo y porque a través de ellas se inculcan valores como la tolerancia

  • cognoscitivo, porque mejoran la capacidad espacial, la expresión verbal, las competencias ligüísticas y la comprensión lectora.

Sin embargo, en todos estos programas, estudios y artículos se habla mucho sobre la creatividad de los alumnos pero muy poco sobre la creatividad de los profesores de la que habla María Acaso, y prácticamente nada sobre la creatividad de quienes se encargan de hacer las leyes educativas. Quizás el primer paso para cambiar el sistema sea tomar conciencia de todo lo que las enseñanzas artísticas pueden aportar a nuestros sistema educativo y escuchar a todos aquellos que reclaman, por diferentes vías, una mayor presencia en el currículo escolar.

Trabajos realizados por alumnos del IES Tierrablanca de La Zarza (Badajoz)

Trabajos realizados por alumnos del IES Tierrablanca de La Zarza (Badajoz). Fotos de Daniel Hervás

Las materias artísticas deben tener peso específico en las aulas no sólo con entidad propia sino siendo incluidas de manera transversal en otras asignaturas, porque, citando de nuevo a María Acaso, un niño debe saber matemáticas igual que tiene que saber analizar imágenes” y, sobre todo, imágenes actuales, contemporáneas. No es necesario sólo contar con profesores creativos, también ser conscientes de todo lo que pueden aportar los artistas contemporáneos y, especialmente, los que parten de bases pedagógicas para sus trabajos.

Aulab

AuLab

Para combatir esta situación, existen actividades de tiempo libre y educación no formal que estimulan la creatividad y el desarrollo de las capacidades artísticas de niños y adolescentes. El papel de los museos es fundamental para desarrollar programas educativos para niños y familias y programas de formación del profesorado. Ejemplo de ello es el programa AuLab, que desarrolla el Centro de Arte y Creación Industrial de LABoral. Pero es necesario que concienciemos también en este sector de la importancia de la educación artística y de contar con un equipo de trabajo estable formado por profesionales en la materia y no con becarios y voluntarios de pocos meses, porque, citando a Aitziber Urtasun: “La educación (hablemos o no del mundo del arte) es un inversión a largo plazo, una carrera de fondo en la que entrenar y practicar diariamente para conseguir una estructura fuerte y de calidad”.

Campamento de teatro (Escuela Papirola)

Campamento de teatro (Escuela Papirola)

En este sentido, y hace apenas unos días, LABoral lanzó una convocatoria para la producción de una herramienta educativa dirigida a artistas y colectivos que trabajen en torno a lo contemporáneo, la pedagogía y las nuevas tecnologías. El objetivo de la convocatoria es acercar tanto a profesores como alumnos, las prácticas artísticas contemporáneas como recurso para trabajar el currículo escolar, despertando la inquietud por el arte contemporáneo, estimulando la creatividad y favoreciendo el pensamiento crítico.

Esta convocatoria, para la que hay una dotación económica de 10000 euros en concepto de producción y honorarios, y 1500 euros en concepto de bolsa de viaje, se enmarca dentro del programa Mecenazo Expandido, una experiencia pionera para el fomento de la creación artística en espacios públicos que este año ha puesto en marcha LABoral, bajo la dirección de Alicia Ventura y con la financiación de diversos coleccionistas privados.

La herramienta educativa seleccionada por el jurado se desarrollará en colaboración con la comunidad educativa de Asturias, durante dos períodos de residencia en LABoral, y debe ser colaborativa y abierta, para que pueda ser mejorada, adaptada y utilizada en contextos de escasos recursos.

El plazo para presentar los proyectos está abierto hasta el 12 de junio.

Cristina Ferrández y Amalia Ulman en “Ocho visiones de un paisaje que nunca se termina de hacer”

Quienes sigáis LABlog o la programación habitual de LABoral, sabréis que este centro de arte tiene, junto a su vocación internacional, la mirada puesta en la creación artística local. Esto es así desde su apertura en el año 2008 y se reforzó en 2010 con la puesta en marcha del Archivo de Artistas Asturianos, un recurso de obligada consulta para aquellos gestores y comisarios que quieran acercarse y conocer la producción artística que se desarrolla en esta región. Pero el Archivo de Artistas Asturianos de LABoral no termina en un espacio físico y virtual sino que el centro gijonés trata de visibilizar y dinamizar los proyectos de los más de cien artistas que forman parte de su archivo a través de acciones concretas incluidas en su programación, ya sean convocatorias o exposiciones, como la celebrada el pasado año y titulada “Universo Vídeo. Geopolíticas” o la que se inaugura el próximo día 18 de marzo y que podrá visitarse hasta el 21 de junio: “Ocho visiones de un paisaje que nunca se termina de hacer”.

Esta nueva exposición, comisariada por Alfredo Aracil, se reúnen ocho trabajos videográficos de Ramón Lluis Bande, Cristina Ferrández, DV Colectivo, David Ferrando, Elisa Cepedal, Marcos Merino y Amalia Ulman. Todos ellos presentan en sus trabajos enfoques y conceptos diversos, moviéndose entre el documental y la ficción. Tal y como se indica en la web de LABoral, el paisaje, en esta muestra, es entendido como un cuerpo, como un lugar mental y un espacio físico, mostrando, al mismo tiempo, las íntimas conexiones que existen entre la humanidad y la naturaleza.

Erosion Cristina Ferrandez

Investigando sobre los ocho artistas que participan en la exposición, he decidido centrar mi post sobre los trabajos de Cristina Ferrández y Amalia Ulman.

Cristina Ferrández, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla La Mancha, su interés por el paisaje y la creación de una conciencia colectiva en torno a la naturaleza surgieron durante su doctorado en la Universidad Miguel Hernández de Alicante. Ferrández centra su obra en cómo nuestra manera de habitar el paisaje, de relacionarnos y de construir estructuras socioeconómicas influyen en su devenir. Para Ferrández, el paisaje no se entiende sin su dimensión emocional y social, incluyendo propuestas para su regeneración desde una visión ecológica hacia el territorio. En su obra “Erosión”, Cristina Ferrández analiza a través de imágenes en movimiento, diferentes procesos de erosión natural, artificial y mental presentándonos el paisaje como un organismo en permanente evolución y transformación y alertándonos, al mismo tiempo, sobre los riesgos de una sobreexplotación de los recursos naturales de los que nos aprovechamos para nuestros propios fines, convirtiéndolos en productos manufacturados producidos en serie, moldeándolos a nuestro gusto y en nuestro beneficio. Pero la erosión también puede crear acantilados y paisajes de gran belleza.

Amalia Ulman, por su parte, reflexiona en su trabajo sobre otro tipo de transformación: la que experimenta el cuerpo de manera natural o artificial y que influye, al mismo tiempo, en la construcción de la propia identidad y de la identidad que de manera artificial nos construimos a través de los medios de comunicación de masas y plataformas sociales como Instagram. Precisamente, en esta red social Ulman desarrolló el proyecto Excellences & Perfections, una performance online que la artista ideó e interpretó a través de numerosas selfies y vídeos para contar la historia de una joven provinciana que llega a la gran ciudad para cumplir su sueño de convertirse en modelo.

instagram amalia ulman

Excellences & Perfections, que incluía algunas (falsas) operaciones de cirugía estética y reflexiona sobre la autenticidad de los mensajes que recibimos a través de las redes sociales y los medios de comunicación de masas, supuso que Amalia Ulman se convirtiera en una celebrity de Instagram, superando los 70 mil seguidores.

En el caso de Excellences & Perfections, no obstante, era la artista quien tenía el control sobre su identidad y sobre su cuerpo, pero no siempre es así. El cuerpo, y la identidad, también pueden ser moldeados, fabricados y construidos por otros con fines más o menos lícitos o morales. Esto es lo que Amalia Ulman analiza en el proyecto audiovisual “The Future Ahead”, que investiga cómo la industria musical ha cambiado y moldeado la imagen e incluso la identidad sexual de Justin Bieber en su propio beneficio, minimizando los riesgos de una inevitable transformación de su cuerpo, porque Justin Bieber era un niño perfecto: un ser asexuado primero y un preadolescente de rasgos femeninos al que no le estaba permitido crecer. Pero Justin Bieber creció y a sus 21 años muestra una imagen inequívoca de hombre heterosexual porque su heterosexualidad es necesaria para el correcto funcionamiento de una máquina que produce anualmente millones de dólares.

Lo curioso, según la teoría de Ulman, es que la madurez y la masculinidad de Bieber se trasmite a través de un gesto recurrente: levantar las cejas para mostrar las arrugas de expresión de la frente, unos signos de la edad que se encuentran socialmente aceptados para los hombres pero que son inaceptables para las mujeres, a las que se nos exige estar siempre jóvenes, pero la experiencia, como dice Amalia Ulman, también es un rasgo femenino y el envejecimiento, un derecho humano, porque el cuerpo también es un paisaje que nunca se termina de hacer.

Publicado originalmente en LABlog de LABoral

60 años de arte contemporáneo en Córdoba

Hace apenas unos días, Elena Vozmediano analizaba en El Cultural cuánto cuesta organizar una exposición de arte, a partir de ejemplos y casos concretos desarrollados en España, analizando y desglosando presupuestos. En la horquilla que maneja Elena Vozmediano, las cifras se sitúan entre los 15000 y los varios millones de euros. La exposición de la que voy a hablar, que hace un recorrido por 60 años de arte contemporáneo en Córdoba, ha contado con un presupuesto, según ABC, de 60000 euros, aportados por el Ayuntamiento (44000 euros), la Universidad (10000 euros) y Caja Sur (6000 euros). Se trata de una exposición ambiciosa, comisariada por Ángel Luis Pérez Villén que lo define “casi como un proyecto personal“, que se desarrolla después de haber publicado el manual “Córdoba. Arte contemporáneo 1957 – 1990”. La exposición reúne obras de 120 artistas cordobeses o residentes en la ciudad, que se agrupan en cinco bloques temáticos distribuidos por cinco salas de la ciudad y que se fechan entre los años 1953 y 2013.

1953 fue el año en el que la modernidad artística hizo su entrada en Córdoba, con la exposición de Arte Contemporáneo que organizó el Círculo de la Amistad con motivo de la celebración de su primer centenario. Además, durante la mitad de la década de los cincuenta, Córdoba se convirtió en un laboratorio de ideas en el que la presencia del artista Jorge de Oteiza fue de gran importancia, junto con la aparición de Equipo 57 (del que formaría parte el extremeño Ángel Duarte) o Grupo Espacio. Sobre todo esto podéis leer más en la entrevista a Ángel L. Pérez Villén publicada en la web Ars Operandi.

Empezaré por las cosas malas o por los pequeños detalles que, desde mi punto de vista, podrían haberse cuidado más. Sólo vi tres de las cinco sedes de la exposición. Falta de tiempo y previsión por mi parte pero reconozco que, ingenua de mí, pensé que en cada espacio habría algún folleto explicativo de la exposición con un mapa que orientara a los visitantes pero ya se habían acabado y el personal encargado de atender al público en cada sede no sabía muy bien dónde estaban las demás. Esto podría haberse solventado con un poco más de previsión y no me refiero a que deberían haberse impreso más folletos, sino que podría haberse dejado uno en cada sede a modo de consulta o que podría haberse puesto el listado completo de salas en las banderolas y carteles que anunciaban la exposición en cada sede.

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Tampoco había ningún reclamo de la exposición por las calles de Córdoba y creo que un proyecto de esta envergadura lo merecía, y más teniendo en cuenta que se reparte por diferentes espacios de la ciudad. Sí pude consultar el catálogo, que recoge un exhaustivo trabajo con biografías de cada uno de los artistas participantes en la exposición y que sin duda es ya un libro de referencia para el mundo del arte en Córdoba.

 

Pero a pesar de esto, tengo que decir que lo que vi en las salas que pude visitar (Vimcorsa, Sala Caja Sur Gran Capitán y Círculo de la Amistad), me pareció de bastante calidad, con una buena selección de artistas y sin duda un gran trabajo por parte del comisario. Como desconocedora del panorama artístico cordobés, la visita fue para mí una sucesión de pequeños descubrimientos, con la sorpresa de algunos nombres conocidos.

Paco Serrano

Paco Serrano El Suicidio

Esta obra de Paco Serrano, titulada El Suicidio, fue una de las que más me llamó la atención en la Sala Caja Sur Gran Capitán, donde puede verse el bloque titulado “Retratos del gesto”. Formado en Sevilla, y muy influido por poetas malditos como Rimbaud y por el expresionismo alemán, este artista cordobés fallecido en el año 2009, estuvo vinculado a los artistas de la llamada Nueva Figuración Madrileña.

En este mismo bloque, también me resultaron interesantes las obras de Emilio Serrano, Antonio Povedano  y José Duarte.

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Lola Valera

Lola Valera

La obra “Vista de Baena”, realizada por Lola Valera en 1966 puede verse en el Círculo de la Amistad, como parte del apartado “Realismos”. Durante sus años de formación en Sevilla, esta artista coincidirá con Carmen Laffón, y años más tarde, en la Real Escuela de Bellas artes de San Fernando conocerá a Antonio López. En su pintura, como se indica en el catálogo de la exposición, se mezcla la influencia poscubista y de otras vanguardias con el realismo figurativo.

Javier Flores

La primera obra que puede verse en la sala Vimcorsa, dentro del bloque “Cambio de paradigma” es “Depende del cristal con que se mire”, de Javier Flores, un artista cordobés que ya conocía de exposiciones individuales celebradas hace algunos años en el Museo de Cáceres, pero al que había perdido la pista. El trabajo de Javier Flores siempre ha mostrado interés por la naturaleza y el lenguaje y, como ocurre en esta obra, por hacer que el espectador participe activamente en la construcción de su significado. Este artista participa en la exposición con otra obra titulada “Alas de libélula”.

Miguel Moreno Carretero

Reconozco que conozco más a Miguel Ángel Moreno Carretero por su faceta de gestor cultural e incansable creador de Scarpia que por su trayectoria artística. La reflexión sobre la naturaleza y el paisaje, y su relación con la sociedad capitalista en la que vivimos son constantes en el trabajo de este artista, a través de instalaciones, vídeos y objetos como los que presenta en esta exposición.

Antonio Blázquez

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Antonio Blázquez, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, utiliza el dibujo como principal medio de expresión, desarrollando proyectos en los que en muchas ocasiones requiere la participación activa del público o cubre buena parte de las paredes de las salas de exposiciones, como ocurre en la obra “Escrache“, en la que además se percibe su interés por convertir sus dibujos en herramientas de denuncia frente a la realidad política y social.

Pepe Espaliú

Pepe Espaliú

En el año 1992, un año antes de morir víctima del sida, Pepe Espaliú fue llevado en volandas, por diferentes parejas, desde la Plaza de las Cortes hasta el Museo Reina Sofía en una performance que tituló Carrying. Pepe Espaliú fue uno de los artistas cordobeses de mayor proyección nacional e internacional, especialmente tras su muerte. La obra que puede verse en la exposición pertenece a la serie Patrones y está fechada en 1988.

María Ortega Estepa

María Ortega Estepa

María Ortega Estepa fue una de las primeras artistas cordobesas que conocí (virtualmente) y sobre ella y su proyecto “Viajando el paraíso” escribí un artículo hace varios años para la revista 967arte. De María Ortega Estepa me encanta su personal manera de representar la naturaleza que, como se indica en el catálogo de la exposición, se entiende como “una proyección interior” y “un paseo por los senderos de la experiencia, la vida y los sentidos”.

La exposición puede visitarse hasta el 15 de febrero. Podéis encontrar más información y acceder a visitas virtuales en este enlace.

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Cinco antecedentes artísticos del vídeoclip

El año pasado empecé a interesarme por la relación entre el mundo del arte y el de los vídeoclips, al descubrir el vídeoclip de Red Hot Chilli Peppers inspirado en las One Minute Sculptures de Erwin Wurm. Empecé a investigar y encontré más ejemplos, algunos, los más numerosos, fruto de la colaboración entre bandas de música y artistas como Suso33, Ruth Gómez, Tony Oursler, Marcel Dzama o Andy Warhol, entre otros. Pero, a medida que iba tratando de profundizar, me fui dando cuenta de que el mundo del vídeoclip es mucho más complejo de lo que aparenta, porque es una herramienta promocional con fines comerciales que se vale muchas veces del escándalo para cumplir sus objetivos. También se ha criticado, especialmente, durante los últimos años por la falta de ideas originales.

Estas navidades encontré en Sevilla el libro “El vídeoclip: comunicación comercial en la industria musical“, de David Selva y no pude evitar comprarlo. El punto de partida del análisis no es estético o artístico sino que se centra en su finalidad como herramienta de comunicación comercial por parte de la industria musical. Sin embargo, tras dejar patente la controversia que existe en torno a la definición del vídeoclip por parte de defensores y detractores, queda claro que el vídeoclip es un género audiovisual en sí mismo y que, aunque no puede considerarse una disciplina artística, sí es una manifestación propia de la cultura de nuestro tiempo hasta el punto de que para algunos autores es la manifestación cultural que mejor define la posmodernidad.

En uno de los primeros capítulos del libro, titulado “Aproximación histórica al vídeoclip”, David Selva hace un repaso por algunos de los antecedentes del vídeoclip. Aunque él hace referencia también a elementos relacionados con la televisión o la publicidad, yo extraigo algunos de los más relacionados con el mundo del arte, aunque rastreando un poco podéis encontrar más.

1. La ópera

En su libro, David Selva hace referencia a la ópera, junto con la danza o incluso el teatro, como uno de los primeros antecedentes del mundo del vídeoclip aunque sin detenerse mucho sobre ello, porque, como bien indica, todos los estudios que tratan de buscar los orígenes del vídeoclip toman como punto de partida ejemplos que se basan en las imágenes en movimiento. Sin embargo, a pesar de la opinión de algunos expertos que consideran que el uso de la imagen implica que la música pase a un segundo plano e incluso que se condicione la interpretación por parte del público del mensaje de un canción, lo cierto es que, como explica Silva en su libro, la música es imagen y estuvo ligada a la imagen desde sus inicios. Había un tiempo en que el público no entendía la música sin la presencia de los músicos y la interpretación en directo de las canciones. Lo “antinatural”, por así decirlo, es escuchar música grabada o por la radio, sin que su disfrute conlleve al mismo tiempo una experiencia visual y, sin duda, la ópera es el género musical más visual que existe. El vídeoclip ha permitido que volvamos a entender la música de una manera audiovisual.

2. El cine surrealista

En este punto, David Selva cita que Juan Antonio Bayona, director de cine y realizador de videoclips afirmó en una entrevista que si Luis Buñuel tuviera que rodar de nuevo Un perro andaluz en vez de una película haría un vídeoclip. Sin embargo, la relación entre el cine surrealista y el vídeoclip es muy discutible y algunos autores, como Marsha Kinder, hacen referencia a aspectos formales, narrativos e iconográficos, relacionándolos con el mundo de los sueños.

3. El cine soviético

La relación con el cine soviético parece más clara especialmente a las innovaciones y experimentaciones técnicas que este movimiento de vanguardia desarrolló en el ámbito del montaje de las imágenes y que no sólo ha influido en el mundo del videoclip sino también en la producción cinematográfica posterior. En este sentido, se cita el “montaje constructivo” de Dziga Vertov, basado en la yuxtaposición de imágenes sin ningún tipo de conexión lógica ni continuidad espacial o temporal, o el “montaje de atracciones” de Sergei Eisenstein, relacionado con el “efecto Kuleshov” que busca provocar en el espectador determinadas emociones para dotar de nuevos significados a las imágenes.

4. Los absolute films

Se trata de un movimiento experimental desarrollado durante los años 20 por un grupo de pintores y artistas, entre los que se encontraban Hans Richter, Walter Ruttman y Oskar Fischinger. Estos artistas reflexionan sobre la abstracción a través de la imagen en movimiento, buscando analogías con la música.

Las experimentaciones de Oskar Fischinger son consideradas por autores como Austerlitz como “protovideoclips”. Pretendía crear un lenguaje fílmico nuevo, adaptando las imágenes a piezas musicales preexistentes de autores como Mozart, Dukas o Liszt a través del color, la geometría o el movimiento.


5. El vídeoarte

La aparición de los primeros vídeoclips difícilmente podría entenderse sin el vídeoarte. Sin duda, muchos realizados de vídeos musicales tuvieron en cuenta las innovaciones técnicas y visuales de ese nuevo formato artístico que acababa de nacer. De hecho, la aparición del vídeoarte estuvo ligada en sus inicios a la música, teniendo en cuenta que sus precursores, entre los que se encontraban Nam June Paik o Wolf Vostell, formaban parte del movimiento fluxus. Pero también los primeros videoartistas encontraron inspiración en la construcción de los iconos pop a través de imágenes electrónicas y este es el caso de la obra Beatles Electroniques, realizada por Nam June Paik y Jud Yalkut entre 1966 y 1969 a través de la remezcla de fragmentos de la película A hard day’s night protagonizada por Los Beatles. Esta pieza audiovisuales, de 2’59” de duración, ha sido recientemente restaurada y forma parte de la colección del MoMa.

XVII Certamen de Artes Plásticas El Brocense

Soy de las que siempre va a visitar las exposiciones el último día y esto es lo que me ha pasado con la exposición de las obras seleccionadas y premiadas en el XVII Certamen de Artes Plásticas El Brocense que cada año convoca la Diputación de Cáceres. Este Certamen es de las pocas iniciativas que apuestan por la promoción del arte contemporáneo desde el ámbito público y es de agradecer que se haya convertido en un escaparate para descubrir nuevas propuestas también de artistas extremeños.

Este año, la exposición me ha resultado especialmente interesante, aunque he echado de menos algo de vídeoarte. En total, se presentaron más de cien obras de entre las que un jurado presidido por la directora del Centro de Arte de Alcobendas, ha seleccionado 43 de 39 artistas diferentes.

Entre los artistas extremeños había, como siempre, nombres conocidos: Ruth Morán, Jesús Pizarro, o Ana H. Del Amo, una artista que, en mi opinión, no está lo suficientemente reconocida dentro de Extremadura. También se ha seleccionado una obra del proyecto Observation Points de la artista cacereña Beatriz Castela, que, además, en unos días inaugura exposición individual en la sede de Lemon  y Coco con una serie de piezas pertenecientes al mismo proyecto. Dentro de este grupo de artistas, una agradable sorpresa llegó con la obra Toril, de Pedro Valhondo, profesor de grabado de la Escuela de Bellas Artes de Cáceres: un delicado paisaje realizado en bolígrafo sobre papel. Sin duda,  un descubrimiento para mí. Esta obra, además, fue una de las cinco adquiridas por la Diputación de Cáceres, junto a la de Ruth Morán, Andrés Pachón, Miguel Ángel Fúnez y Esther Pizarro.

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Más allá de los artistas extremeños, me gustaron los trabajos de Susanne Themlitz, Alejandro Pajares (que ya fue seleccionado en la edición anterior), Andrés Pachón, Luis Feo (residente en Extremadura) y Olimpia Velasco.

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Y vuelvo a hablar de descubrimientos.

Una de las obras que más expectación ha levantado y que concentraba a la mayoría de los visitantes que había en la sala era Real, del artista Bartolomé Montes. Se trata de un singular retrato de la familia real, integrado por Juan Carlos, Sofía, Felipe, Letizia, y una de sus hijas y realizado en cartón de embalar y tela. Estos materiales son habitualmente empleados en las esculturas que realiza este artista andaluz al que empiezo ya a seguir la pista. La pena es que, por su ubicación en la sala, esta obra no podía ser rodeada y era imposible ver la parte de atrás, que sí aparece fotografiada en la web del artista. Esta obra me recordó a la exposición colectiva promovida recientemente en Facebook por Javier Díaz Guardiola en la que se retó a los artistas a crear un retrato de la familia real en 24 horas.

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También con unos materiales poco convencionales pero cotidianos me sorprendió la artista Lola Alba con sus posavasos. Según indica en su web, esta artista busca dar una nueva vida a estos objetos cotidianos, desechables y condenados a desintegrarse a través de la pintura, reflexionando así con la idea tan repetida de la muerte del arte.

La exposición de obras seleccionadas y premiadas en el XVII Certamen de Artes Plásticas El Brocense puede visitarse hasta mañana, 10 de enero. Podéis ver la lista de todas las obras en este enlace.